Para un equipo como Titanes, acostumbrado históricamente a pelear en la parte alta de la tabla y a estar presente en semifinales o finales, la temporada 2026 está siendo diferente, muy diferente.
Hoy el equipo se encuentra peleando por una plaza de playoffs, obligado a mirar más de cerca la clasificación de lo que probablemente esperaba al inicio del año. Una realidad poco habitual para un equipo con el peso competitivo de Titanes.
Sin embargo, si hay algo que transmite Joan Mendoza al hablar de la actualidad del equipo es calma. Y sobre todo, confianza.
Dentro del grupo no se vive una sensación de derrota anticipada, todo lo contrario. Para Joan, Titanes atraviesa un proceso que, aunque incómodo, también considera natural.
El equipo vive una transformación interna, la llegada de nuevos jugadores ha obligado a reconstruir dinámicas, generar química y encontrar una identidad que todavía parece estar terminando de formarse. Joan reconoce que la adaptación no siempre es inmediata y que engranar un grupo nuevo lleva tiempo.
Pero aun así, el objetivo no cambia, la mentalidad sigue siendo competir arriba, porque si algo tiene claro Titanes, según cuenta, es que no existe espacio para la negatividad dentro del equipo. Y quizás ese ha sido uno de los mayores logros de esta temporada: mantenerse unidos incluso cuando las cosas no salen.
El verdadero problema de Titanes
Hay un dato curioso cuando se habla de Titanes este año.
Ofensivamente, el equipo ha respondido, de hecho, Joan lo deja bastante claro: Titanes ha sido uno de los equipos más productores de carreras en la liga. Entonces, ¿por qué el equipo no termina de consolidarse arriba?
La respuesta para él es bastante directa. La defensa, o mejor dicho: los momentos defensivos.
Porque más allá de los números, Joan siente que Titanes ha dejado escapar partidos en situaciones clave. Juegos donde el marcador parecía controlado, pero pequeños errores terminaron cambiando el rumbo.
El problema, explica, no es tanto generar carreras, es sostenerlas, el poder mantener el control del partido y no bajar la guardia cuando llega el momento de cerrar.
Y junto a la defensa, señala otro aspecto donde el equipo todavía necesita mejorar: el pitcheo.
Para Joan, si Titanes logra corregir esos dos puntos, todavía está muy a tiempo de cambiar el rumbo de la temporada.
Joan Mendoza y el peso del liderazgo
Aunque mucha gente lo percibe como uno de los referentes del club —e incluso como una figura de liderazgo dentro del equipo— Joan evita ponerse por encima del resto, no se considera alguien más importante que los demás. Se describe simplemente como un pelotero que ama el deporte y que intenta hacer lo mejor posible por Titanes.
Sin embargo, al escucharlo, queda claro que sí existe una filosofía que intenta transmitir dentro del grupo: respeto y compromiso.
Dos palabras que aparecen constantemente cuando habla del equipo, porque si algo quiere construir Titanes, más allá de los resultados, es una cultura fuerte dentro del club y Joan parece convencido de que eso terminará dando frutos.
Mientras tanto, deja claro algo: el compromiso es total.
Porque para él, Titanes no es solo un equipo, es familia. Y pase lo que pase, piensa mantenerse hasta el final.
Un Joan distinto dentro del terreno
A nivel individual, Joan siente que atraviesa una buena temporada, especialmente desde el plato.
Reconoce que el bateo probablemente ha sido el aspecto más fuerte de su juego este año, sintiéndose cómodo ofensivamente y capaz de producir en momentos importantes.
Pero también hubo un cambio importante, uno que quizás no todo el mundo ha notado… esta temporada volvió a asumir un rol detrás del home como catcher después de varios años sin hacerlo.
Y lejos de incomodarlo, siente que ha respondido bien al reto. Además, explica que el tiempo también le ha ayudado a adaptarse mejor al estilo competitivo de la liga.
Ya no siente que está aprendiendo, ahora entiende mucho mejor el ritmo, la intensidad y la exigencia de esta competición.
La calma antes del último inning
Si algo parece diferenciar a Titanes este año, al menos desde dentro, es cómo manejan los momentos difíciles. Joan asegura que el equipo intenta no caer en frustraciones ni discusiones cuando las cosas salen mal.
Perder el control, explica, no forma parte de la identidad del grupo, al contrario.
El mensaje interno parece ser mucho más simple: salir a competir, seguir peleando y no rendirse.
Porque dentro del equipo hay una frase que parece repetirse constantemente: “No pasa nada, salgamos a darlo todo”.
Quizá por eso Joan habla con tanta convicción cuando se le pregunta por las opciones del equipo, porque para él, Titanes todavía no está fuera de nada.
Mientras existan innings por jugar, existe esperanza, como suele decirse en el béisbol: hasta el último out no hay derrota.
Y Joan lo resume mejor que nadie:
“Nosotros jamás perdemos hasta el out 21”.
¿Playoffs? Titanes todavía cree
Aunque la clasificación aprieta y la pelea por entrar a playoffs está lejos de resolverse, Joan no baja los brazos, ni mucho menos.
Habla desde la experiencia de un equipo que históricamente ha sabido competir en momentos complicados, y deja incluso una advertencia medio en serio, medio en broma:
“Titanes suele dar sorpresas, este año… cuidado”.
Porque si Titanes logra entrar en playoffs, promete algo:
“La versión nueva que se viene no tendrá piedad”.
El MVP y el respeto por los rivales
Al hablar del MVP de la temporada, Joan no duda demasiado. Para él, el nombre es Gino Riera.
Lo define como un pelotero bastante completo, alguien a quien respeta mucho dentro del terreno.
Pero si mañana tuviera que jugar el partido más importante del año y pudiera escoger un compañero de cualquier equipo, curiosamente su elección iría hacia Mantarrayas.
Su elección sería Anthony Terán. ¿Por qué?
“Buen guante y un bateador de peligro, dos cosas fundamentales para ganar.»
Y entonces llegó Ángeles…
Curiosamente, pocos días después de esta entrevista, Titanes consiguió uno de los resultados más importantes de su temporada. Una victoria de peso ante Ángeles, uno de los líderes de la competición y uno de los equipos más sólidos de la GSL 2026.
Más allá del resultado, el triunfo dejó algo todavía más importante para Titanes: confianza.
Porque en un momento donde la pelea por playoffs parecía complicarse, el equipo respondió ante uno de los rivales más difíciles del calendario.
Y quizás, escuchando ahora algunas de las palabras de Joan Mendoza, el mensaje toma todavía más fuerza.
Cuando hablaba de un equipo que todavía creía, cuando insistía en que Titanes podía despertar, cuando repetía que no había espacio para la negatividad o cuando dejó aquella frase que hoy parece tener todavía más sentido:
“Nosotros jamás perdemos hasta el out 21”.
La clasificación sigue siendo complicada. Pero después de vencer a Ángeles, Titanes volvió a mandar un mensaje claro a la liga.
«Seguimos vivos».
