Fabrizio Vitora: velocidad, confianza y una forma muy particular de entender el juego

Hay jugadores que destacan por sus estadísticas. Otros lo hacen por una jugada concreta. Y después están aquellos que, además de todo eso, terminan convirtiéndose en una parte importante de la identidad de un equipo.

Fabrizio Vitora pertenece a ese último grupo.

Su historia en el softbol canario tiene varios ingredientes: Venezuela, familia, béisbol, velocidad, amistad, una buena dosis de carisma y, por supuesto, Mantarrayas del Valle. Un jugador que puede ocupar diferentes posiciones, que disfruta especialmente del shortfield y que entiende el deporte no solo como una competición, sino como ese momento en el que todo parece encajar.

Y esta es su historia.


Todo comenzó con los Navegantes del Magallanes

Para entender a Fabrizio hay que viajar primero a Venezuela.

Su afición por el béisbol comenzó, como ocurre con tantos peloteros, mucho antes de pensar siquiera en competir. Los juegos del Magallanes, las visitas al estadio y compartir esos momentos con la familia fueron construyendo poco a poco esa pasión.

“Esa fiebre por el béisbol empezó por ver los juegos del Magallanes, ir al estadio y verlo en familia era otra cosa”, recuerda.

Desde entonces, la pelota pasó a formar parte de su vida.

Cuando llegó a Canarias, a finales de 2022, no tenía intención de dejar atrás esa parte de él. Al contrario: siguió buscando la manera de jugar.

Y fue así como apareció Valle Gran Rey.

Fabrizio supo que allí se organizaban partidos amistosos y encontró una oportunidad para continuar haciendo aquello que llevaba tantos años haciendo. Poco después llegaría Mantarrayas del Valle, un equipo con el que ya existía cierta familiaridad y, sobre todo, una química que terminaría siendo fundamental.

Hoy lo tiene claro:

“Es mi equipo a donde sea que vaya y mis colores.”


Explosividad, confianza y seguridad

Si hubiera que resumir el estilo de juego de Fabrizio en tres palabras, él mismo lo tiene bastante claro:

Explosividad. Confianza. Seguridad.

Y hay una característica que sobresale por encima de las demás: la velocidad.

No es simplemente una etiqueta que aparece en su perfil. Los números también respaldan esa elección. Durante 2025 fue líder en bases robadas y carreras anotadas, dos aspectos directamente relacionados con su capacidad para generar peligro cuando llega a las bases.

Pero Fabrizio no se define únicamente por correr.

Aunque reconoce que su aportación en el outfield es importante, existe una posición que le resulta especialmente atractiva: el shortfield.

¿Por qué?

Porque, según explica, es una posición que representa una mezcla de los dos lados del terreno de juego. Y esa versatilidad encaja perfectamente con el perfil de un jugador utility: estar disponible, adaptarse y encontrar la manera de aportar donde el equipo lo necesite.

Pero hay algo más que no aparece en una estadística.

Cuando le preguntamos qué aporta a Mantarrayas que quizá no pueda verse mirando una hoja de resultados, su respuesta es directa:

confianza y carisma.

Y probablemente ahí esté una de las claves para entender por qué su presencia va más allá de lo que ocurre durante un turno al bate o una entrada defensiva.


Una jugada para recordar

Todos los jugadores tienen una jugada que, cuando se menciona, automáticamente les hace volver a ese momento.

En el caso de Fabrizio, hay una que tiene todos los ingredientes de una película.

Último inning. Bases llenas. Una línea hacia el shortfield.

Y Fabrizio allí.

El resultado fue un out que terminó siendo especialmente memorable para él.

No hace falta adornarlo demasiado. La situación ya habla por sí sola: partido apretado, corredores en circulación, último inning y una pelota que había que atrapar.

Es precisamente en esos momentos donde aparece otra de las palabras que él mismo utiliza para definirse: seguridad.


Más que compañeros, amigos

Quizás una de las partes más interesantes de conocer a un jugador sea descubrir qué significa realmente su equipo para él.

En el caso de Fabrizio, Mantarrayas no es simplemente el uniforme que se pone para jugar.

Es pertenencia.

Es amistad.

Es química dentro y fuera del terreno.

“Más que compañeros de equipo somos amigos”, explica.

Dentro de ese grupo hay además tres nombres con los que reconoce tener una conexión especialmente buena: Anthony Terán, Jesús Reque y Dany García.

Aunque rápidamente deja claro que la relación dentro del vestuario es buena con todos.

Y esa química parece ser una de las cosas que más valora del softbol en Canarias.

Porque cuando le preguntamos qué ha aprendido desde que llegó a las islas, no habla de una técnica concreta, de una posición o de una estadística.

Habla de la pasión con la que cada equipo juega.


“No sería yo mismo si no fuera por este deporte”

Quizás la respuesta más personal de toda la entrevista llega cuando le preguntamos qué significa el softbol para él.

Fabrizio no necesita demasiadas palabras.

Para él, jugar béisbol o softbol es “el momento más perfecto” en cada partido.

Y de ahí llega una conclusión bastante contundente:

“No sería yo mismo si no fuera por este deporte.”

Es una frase que resume perfectamente una relación que empezó en Venezuela viendo jugar a Magallanes, continuó durante años sobre un terreno de juego y terminó encontrando en Canarias un nuevo escenario.

No es solamente un hobby.

Es una parte de quién es.


Ganar, sí. Pero disfrutar también

Cuando hablamos del futuro, Fabrizio tiene una mentalidad que probablemente muchos jugadores puedan compartir.

Quiere competir.

Quiere ganar.

Pero también quiere disfrutar.

Porque, como él mismo reconoce, a veces el deseo de ganar puede hacer que se pierda precisamente una de las razones por las que muchos comenzaron a jugar.

Pasarlo bien.

Ese equilibrio entre competitividad y diversión parece ser una de sus prioridades para lo que queda de temporada.

Y, a nivel personal, hay un sueño que todavía tiene pendiente: viajar a otros países para jugar al mejor softbol.

Quizás algún día podamos ver a Fabrizio haciendo lo que mejor sabe hacer lejos de Canarias: correr las bases, defender y disfrutar del juego.


Fabrizio en 5 respuestas

Para terminar de conocerlo, nos fuimos al formato rápido.

🏆 Jugador favorito: José Altuve.
⚾ ¿Batear o defender? Defender.
🏃‍♂️ ¿Base robada o gran atrapada? Una gran atrapada.
🎵 Canción antes de jugar: Chichar, de Neutro Shorty.
😂 El más bromista de Mantarrayas: Él mismo.

Sí, Fabrizio no tuvo demasiadas dudas en esta última.


Y si tuvieras que convencer a alguien para jugar…

Llegamos a la última pregunta. Una persona que nunca ha visto un partido de softbol. ¿Qué le dirías para convencerla de probar?

Fabrizio podría haber hablado de la competición, de la emoción, de hacer deporte o de conocer gente.

Pero decidió hacerlo a su manera.

Su respuesta fue:

“José López, vamos a poner esta liga buena de verdad.”

Una frase dirigida a un amigo que llegará a la isla y con quien quiere compartir el terreno de juego.

Y quizá esa respuesta sea el mejor resumen de Fabrizio Vitora.

Porque detrás del jugador rápido, del utility, del defensor y del líder en bases robadas hay alguien que, sobre todo, quiere jugar, competir, compartir y disfrutar con los suyos.

La velocidad puede aparecer en las estadísticas.

La defensa puede verse en una gran atrapada.

El contacto puede medirse.

Pero la confianza, el carisma y la química con un equipo son cosas que solamente se entienden cuando ves jugar a alguien.

Y Fabrizio Vitora ya ha dejado claro que tiene las tres.


Fabrizio Vitora

Mantarrayas del Valle | Utility

Velocidad · Contacto · Gran defensa

Venezolano

Ganador de la primera votación de Protagonistas del Softbol Canario.

Esta fue la primera historia. La próxima está en manos de ustedes.

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