Cuando se habla de Piratas C.B.S en 2026, normalmente la conversación empieza por el mismo lugar: los resultados.
Un equipo líder, competitivo, reforzado y que viene de conseguir un importante tercer lugar en la Copa Máster Swing Latino. Pero para Pablo Alonso, lo que hoy vive Piratas no empieza dentro del terreno.
Empieza mucho antes, en la organización, en la planificación, en hacer las cosas con tiempo y quizá ahí esté parte de la diferencia de este Piratas.
Porque mientras muchos equipos reaccionan sobre la marcha, Piratas parece tener una filosofía distinta: anticiparse.
“La directiva y el cuerpo técnico están totalmente comprometidos: somos de los primeros en inscribirnos a los torneos, en abonar fichas y en tener todo preparado”.
No es casualidad, tampoco improvisación, es estructura.
Uno de los mejores momentos de la historia del club
Pablo no duda cuando se le pregunta por el presente del equipo.
Para él, Piratas atraviesa uno de los momentos más fuertes de su historia reciente.
Y no habla únicamente desde la clasificación, habla desde sensaciones, desde profundidad de roster, desde crecimiento real.
“Deportivamente hemos dado un salto claro de nivel”.
Parte de ese crecimiento, explica, llegó gracias a una base sólida que ya existía, pero también a la llegada de jugadores que terminaron elevando el nivel competitivo del grupo.
Nombres como Jesús Camacaro, Rodolfo, Félix y Tirone aparecen como piezas importantes dentro de esta evolución.
No solo por rendimiento, también por adaptación.
“Han encajado perfecto y han rendido muy bien”.
Especialmente en escenarios importantes como la Copa Máster Swing Latino, pero si algo destaca Pablo es que el crecimiento no se limita al terreno.
“El grupo humano es fuerte”.
Y eso, según cuenta, también ha sido clave.
Lo que casi nunca se ve de un equipo campeón
Hay algo curioso cuando un equipo gana, se habla del bateo, del pitcheo, de las victorias, de los números. Pero pocas veces se habla de lo invisible.
La parte que nadie suele ver, las fichas, las inscripciones, la logística, los viajes, la documentación y Pablo insiste bastante en ese punto.
Porque para él, gran parte del éxito del equipo empieza justamente ahí.
“La directiva y el cuerpo técnico suelen ser los primeros en moverse”.
Mientras otros todavía están organizándose, Piratas ya suele tener parte del trabajo resuelto.
“No improvisamos”.
Inscribirse temprano, pagar fichas a tiempo, cerrar refuerzos, preparar torneos con antelación. Puede sonar administrativo, poco vistoso, pero según Pablo, ahí también se construye un equipo ganador.
Porque cuando llega el momento de competir, el grupo puede enfocarse únicamente en jugar.
El efecto Reinaldo… y un roster construido para competir
Cuando habla del presente deportivo del equipo, Pablo deja claro algo: Piratas no es casualidad.
Y buena parte del mérito también pasa por el trabajo de Reinaldo Arévalo (Manager del Equipo).
“Gracias al trabajo de Reinaldo nuestro roster está en un nivel muy alto y muy equilibrado”.
El equilibrio parece ser una palabra clave, Piratas tiene bateadores de fuerza, jugadores de contacto, defensores sólidos.
Experiencia y profundidad.
La mezcla entre la base histórica del equipo y los refuerzos terminó construyendo algo importante: competencia interna.
Y opciones, porque hoy el equipo parece tener herramientas para responder desde distintos lugares.
“Piratas tiene un roster para competirle a cualquiera”.
El Swing Latino cambió algo
El tercer lugar conseguido en la Copa Máster Swing Latino no fue un simple resultado positivo. Dentro del club se siente como algo más, una validación.
Una confirmación de que el proyecto realmente está funcionando, porque además del podio, llegaron otras señales fuertes.
El impacto inmediato de los refuerzos, el buen rendimiento colectivo y un nombre propio que terminó llevándose focos: Pedro Delgado.
Su torneo terminó con un MVP que, según Pablo, fue completamente merecido.
“Demostraron que el proyecto está maduro”.
Y quizá más importante aún: les confirmó que están preparados para competir contra cualquiera.
Piratas quiere algo más
Aunque el presente es positivo, el discurso dentro del equipo no parece conformista.
El objetivo no es solo competir bien, ni quedarse cerca. Piratas quiere dar el paso definitivo.
“La meta es dar el paso definitivo hacia lo que es un equipo campeón”.
Pero Pablo también tiene claro qué hace falta para conseguirlo. Regularidad, mentalidad y estructura.
Porque para él, los campeonatos no dependen solo del talento, dependen de que cada parte haga lo suyo.
La directiva, el cuerpo técnico, los jugadores y cuando eso se alinea, cree que las cosas terminan llegando.
Softball canario: más nivel, más exigencia
Mirando más allá de Piratas, Pablo también ve una evolución positiva del softball en Canarias: más nivel, más equipos organizados, más competitividad.
Torneos como el Swing Latino o la Copa Internacional de Adeje, según cuenta, están ayudando a elevar la exigencia.
Aunque también reconoce que todavía existe margen de crecimiento, especialmente en difusión y trabajo de base.
El MVP silencioso… y un nombre curioso
Al preguntarle por el MVP de la liga, Pablo sorprende.
No menciona al jugador más mediático, ni al más espectacular.
Prefiere valorar a esos perfiles que hacen mucho sin hacer ruido y entre bromas, deja un nombre:
Tirone.
“Los que hacen su trabajo en silencio”.
Aunque la respuesta también parece tener algo de complicidad interna. Muy estilo Piratas.
Piratas quiere seguir creciendo
Para cerrar, Pablo deja un mensaje bastante claro para quienes siguen el proyecto.
Nada de triunfalismos, nada de promesas vacías, solo trabajo.
“Este proyecto es el resultado de un trabajo compartido”.
Directiva, Cuerpo técnico, Jugadores.Cada uno haciendo su parte.
Y si algo quiere transmitir Piratas en este momento es precisamente eso: que lo conseguido hasta ahora no es casualidad.
Es trabajo. Y si el camino sigue siendo el mismo, sienten que todavía queda mucho por construir.
Porque sí. Piratas va en serio.
